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Arqueología Industrial. Levante y Bajo Almanzora. Esplendor efímero del plomo y del hierro

Entre las montañas que rodean a Bédar y una costa mediterránea que impacta por su belleza, esta comarca nos ofrece muestras de una arqueología industrial relacionada con la actividad minera, primero con la extracción del plomo y después con el hierro, fundiciones, estaciones de carga y embarcaderos como testimonios mudos de un esplendor minero efímero en un entorno privilegiado.

Si hasta ahora la minería del plomo y del hierro de Cuevas del Almanzora, en sus manifestaciones de Sierra de Almagrera, el barranco Jaroso o las fundiciones de la costa, habían tenido el gran protagonismo del boom minero del Levante almeriense desde mediados del siglo XIX, ahora queremos ampliar el horizonte con el episodio minero desarrollado en Bédar.

Cargadero de hierro de Tres amigos (Bédar) punto de salida del ferrocarril hasta la playa de Garrucha © Fotografía: Paco BonillaCargadero de hierro de Tres amigos (Bédar) punto de salida del ferrocarril hasta la playa de Garrucha © Fotografía: Paco Bonilla

Dentro de nuestra propuesta Bédar presenta cuatro potencialidades:

a) Zona menos conocida desde el punto de vista cultural y turístico.

b) Mostrar la actividad minera una mayor continuidad cronológica, hasta prácticamente la década de los sesenta del siglo pasado en el caso del Hoyo Júpiter.

c) Posibilidad de una ruta senderista de unos 6 kms de longitud, en gran parte siguiendo la Ruta Minera de Bédar SL-A77 (se aconseja consultarla en Internet), pero que hemos reducido en sus 11 kms originales al eliminar el descenso al barranco Baeza y el acceso a la mina San Manuel  la Vía Vulcano. El objetivo es mezclar una propuesta cultural con un cierto ejercicio físico, siempre estimulante y beneficioso para nuestro organismo, y el disfrute de un paisaje poco conocido.

d) El entusiasmo de personas como Juan Antonio Soler o José Ramón Muñoz, deseosos de recuperar el patrimonio minero de Bédar, pero partiendo de su investigación y publicación en distintos ámbitos. El objetivo es obtener un recurso cultural y turístico para la localidad, no solo a través de la ruta minera antes mencionada, sino también el proyecto de accesibilidad de la mina Higuera, convertida en recurso turístico.

Antigua fundición de plomo y escombreras de hierro, cerca de Villaricos © Fotografía: Paco BonillaAntigua fundición de plomo y escombreras de hierro, cerca de Villaricos © Fotografía: Paco Bonilla

El Pinar de Bédar  © Paco Bonilla El Pinar de Bédar  © Paco Bonilla 

 

    • José Ramón Muñoz Artero. Guía turístico, investigador de la minería de Bédar y concejal del Ayuntamiento.

    • Para comenzar nuestro itinerario y realizar la ruta senderista por Bédar primeramente cogemos la A7 en dirección a Levante y tomaremos la salida hacia Bédar por la AL-6109. Un par de kms antes de llegar a Bédar nos desviamos a la izquierda hacia la barriada de Serena y su fuente, que supone el punto de partida de la ruta de unos 6 kms hasta la estación de carga de Tres Amigos. La pendiente no es muy pronunciada y representa el sentido inverso del Sendero Minero SL-A77, aunque reduciendo parte del trayecto para disminuir el tiempo invertido, la distancia y el desnivel. Aconsejamos descargarnos previamente la página web de este sendero para poder orientarnos perfectamente en las distintas paradas.

      Tras la tolva Tres Amigos cogemos de nuevo la AL-6109 y unos dos kms más abajo a la derecha nos desviamos a El Pinar de Bédar. Al llegar a la rotonda previa a la urbanización tomaremos a la izquierda una pequeña cuesta de unos 100 m de longitud y estamos ante los restos de la Fundición Carmen.

      Antigua trinchera del ferrocarril de vía estrecha que conectaba la mina La Higuera con la estación de Tres Amigos © Fotografía: Paco BonillaAntigua trinchera del ferrocarril de vía estrecha que conectaba la mina La Higuera con la estación de Tres Amigos © Fotografía: Paco Bonilla

      Volveremos de nuevo a la A7 hacia Murcia, para desviarnos por la A-370 a Garrucha, llegando casi hasta la primera línea de playa, para continuar hacia el Sur por el llamado Paseo del Malecón, que después se transforma en la AL-5107 y a un km aproximadamente, junto a una gran rotonda, nos encontramos con el terraplén de acceso del antiguo embarcadero, punto final del antiguo ferrocarril Bédar - Garrucha, que ya se sitúa geográficamente en el término municipal de Mojácar.

      Después retornamos a la carretera costera A-370 hacia el Norte, que después se transforma en la AL-7107 y nos lleva hasta Villaricos. Desde y siguiendo por la costa estaremos atentos a localizar nuestros próximos elementos mineros. A 1,5 kms de la fábrica Deretil encontramos el antiguo cuartel de la Guardia Civil de Blanquizares y justo a continuación en una recta de la carretera, a derecha, reconocemos las ruinas de la fundición de plomo Fábrica Nueva, identificable también por la presencia de una chimenea al lado. A unos 500 m más allá, por la misma ruta costera, encontramos el embarcadero de Cala de las Conchas, más reconocible por haber un ensanche y una zona de aparcamiento a la derecha.

      Interior de galería de condensación para salida de humos en la fundición de plomo Fábrica Nueva (Villaricos). © Fotografía: Alfonso RuizInterior de galería de condensación para salida de humos en la fundición de plomo Fábrica Nueva (Villaricos). © Fotografía: Alfonso Ruiz

      Con posterioridad retornaremos hasta Villaricos y, justo a la salida, cogeremos la AL-8106, y a unos dos kms a la derecha observamos el espectacular Poblado de El Arteal. Posteriormente continuaremos por esta carretera hasta Cuevas del Almanzora y la A7, ya de regreso.

    • Plano guía de la Ruta de la minería de Bédar SL-A77Plano guía de la Ruta de la minería de Bédar SL-A77

       

Programa

    • Bédar ha sido un importante escenario de la minería del Levante almeriense desde mediados del siglo XIX con el ciclo del plomo en la zona de El Pinar, hasta 1970 con la minería del hierro. Aquí comprobaremos la memoria efímera de la minería almeriense contemporánea, con etapas significativas, fundiciones, ferrocarril, muchos obreros trabajando..., pero cuando cierren los complejos mineros la emigración y las ruinas de unas instalaciones quedarán como únicos testimonios.

      Antiguo cable aéreo llegando a la playa de Garrucha en los años cincuentaAntiguo cable aéreo llegando a la playa de Garrucha en los años cincuenta

      Podemos situar en 1885 el punto fundamental del desarrollo minero de Bédar con la creación de la Sociedad de Explotación de las Minas de Hierro de Bédar, situadas a 20 kms de la costa, lo que obliga a la construcción de un cable aéreo en 1888 que, partiendo de la concesión San Manuel (recogía el hierro de varias minas cercanas y un ramal ferroviario), llegaba a la misma playa de Garrucha, donde las vagonetas descargan sobre la arena, desde donde se transbordaba el mineral con espuertas a las gabarras, y de allí al barco anclado a unos 500 m. de la costa. El sistema era primitivo y demasiado costoso. Presentaba una longitud de 15 kms. y una pendiente de 327 m., que por su gran longitud y la existencia de algunos contrapendientes, necesitará de dos máquinas de vapor para mover el cable. La instalación contaba con 347 columnas situadas a una distancia de 45 m., que permitían mover 600 vagonetas.

      Este sistema será sustituido por una línea de ferrocarril de Bédar a Garrucha, que después comentaremos. Pero, además de esta línea general, nos vamos a encontrar con dos ramales ferroviarios, el primero de los cuales vamos a recorrer en un tramo, el ramal de Santa Catalina, mientras que el de la Mulata lo dejaremos para mas adelante.

    • PEDANÍA DE SERENA Y FUENTE 

      Fuente en la barriada de Serena © Fotografía: Paco BonillaFuente en la barriada de Serena © Fotografía: Paco Bonilla

      La fuente supone una oportunidad de paz y agua antes de comenzar nuestra interesante ruta senderista. Estamos en la barriada de Serena, antiguo despoblado morisco nacido de la expulsión de este grupo de población en 1570 en castigo por la rebelión de 1568, creando una gravísima crisis demográfica y económica en el siglo XVII, en ningún caso recompensada por la repoblación cristiana. Otros despoblados similares en la zona pueden ser Cabrera o Teresa.

      Hoy es un remanso de paz y una mancha verde gracias al cariño y cuidado de los nuevos repobladores extranjeros, quedando las paredes de la antigua iglesia, seguramente como adaptación de la primitiva mezquita, como testimonio más directo de aquellas fechas traumáticas.

      Cogeremos a continuación el itinerario marcado por la Ruta señalizada de la minería de Bédar SL-A77

      Antigua iglesia del despoblado morisco de Serena © Fotografía: Paco BonillaAntigua iglesia del despoblado morisco de Serena © Fotografía: Paco Bonilla


      MIRADOR DEL BARRANCO BAEZA

      Tras una cuesta y un paisaje que nos sorprenderá, llegamos al mirador del barranco Baeza (nombre que supuestamente recuerda al morisco propietario de estas tierras). Disfrutamos de una impresionante vista panorámica del barranco del rio Jauto, reconociendo al fondo la sierra de Cabrera y a la izquierda la silueta inconfundible de Mojácar.

      Mirador y ruinas del antiguo complejo minero de San Manuel © Fotografía: Paco BonillaMirador y ruinas del antiguo complejo minero de San Manuel © Fotografía: Paco Bonilla

      Abajo podemos reconocer el complejo minero de San Manuel, que controlaba el hierro de diversas procedencias, especialmente el ferrocarril de las minas Vulcano y Esperanza, de unos 2 kms de longitud, y otro desde el Hoyo Júpiter, que después visitaremos y que se ubica justo detrás de la montaña de la derecha, que llegaba hasta aquí mediante un plano inclinado. De este complejo partía un cable aéreo hacia Garrucha, que sería sustituido por la línea minera Bédar-Garrucha.

      Hoy contemplamos las ruinas de diversas construcciones, que suponen una mínima expresión del bullicio y actividad minera del momento: tolva de carga de planta rectangular para cargar las vagonetas del cable, sala de máquinas donde estaba el motor que movía el cable, torre del transformador, depósito San Manuel que regulaba el mineral recibido por el plano inclinado desde el Hoyo Júpiter…


      HOYO JÚPITER

      Deberemos desviarnos del sendero unos 400 m, pero está perfectamente señalizado y merece la pena el acceso. El Hoyo es el hueco creado por una mina a cielo abierto de la que se llegaron a extraer 2 millones de tns de hierro, la más grande explotación de Bédar y además de las últimas manifestaciones mineras, pues cerró en 1962.

      Vista parcial del Hoyo Júpiter y restos de antiguas instalaciones mineras, cerradas en los sesenta © Fotografía: Paco BonillaVista parcial del Hoyo Júpiter y restos de antiguas instalaciones mineras, cerradas en los sesenta © Fotografía: Paco Bonilla

      Es un paisaje espectacular por la presencia de bocas, socavones o trancadas, pero también peligroso para andar por él, por lo que se aconseja su uso simplemente como mirador. Su historia es reciente, en pleno periodo de la autarquía durante el franquismo, pues en 1952 se reinicia la minería en la Sierra de Bédar con Hierros de Garrucha S.A., que repara un antiguo plano inclinado para llevar el mineral hasta el complejo San Manuel, situado al otro lado de la montaña, y desde allí a Los Gallardos mediante un cable aéreo, instalado en 1954, de 3,9 kms de longitud, y después hasta Garrucha en camiones, para ser posteriormente embarcado.

      Las construcciones que quedan en pie son pocas y en ruinas, pudiendo destacarse el plano inclinado, la caseta del transformador eléctrico para tirar del mecanismo de arrastre, aljibes y oficinas al fondo, y unas galerías en la pared de la izquierda que permitían acceder a la mina La Higuera, situada detrás de la montaña.

      MINA Y TÚNEL DE LA HIGUERA

    • Este conjunto minero, hoy reducido a una pequeña mancha verde de vegetación y cultivos, merece un especial interés por ser la confluencia de donde salía un túnel de 60 m procedente de la mina Santa Catalina, accesible mediante una trinchera y al fondo se aprecia el túnel por donde llegaba el tren, hoy prácticamente cegado por los arrastres de tierra, espacio que precisamente se quiere recuperar para la visita turística y cultural.

      Vista general de la mina La Higuera, de la que se aprecia la montaña de la escombrera de hierro © Fotografía: Paco BonillaVista general de la mina La Higuera, de la que se aprecia la montaña de la escombrera de hierro © Fotografía: Paco Bonilla

      Justo a la salida de la trinchera y junto al sendero reconocemos el cocherón de la locomotora de este ferrocarril de vía estrecha, en cuya pared está grabada su construcción en la década de los cincuenta, vía que recorreremos  en gran parte para llegar al depósito-tolva de Tres Amigos.

      Antiguo cocherón de la locomotora © Fotografía: Paco BonillaAntiguo cocherón de la locomotora © Fotografía: Paco Bonilla

    • TÚNEL DEL SERVALICO

    • Interesante y sugestivo en sus 230 m de longitud, accesible incluso en todo terreno y en muy buen estado de conservación, como continuación de la trinchera del antiguo ferrocarril. Casi a la salida del túnel encontramos una compuerta para descargar el mineral a los vagones, desde la tolva superior, que concentraba el mineral de la inmediata mina Alerta.

      Túnel de Servalico © Fotografía: Paco BonillaTúnel de Servalico © Fotografía: Paco Bonilla

    • MINAS ALERTA Y POBREZA

    • La mina Alerta está situada justo a la derecha a la salida del túnel, aunque hoy no se puede ver el acceso por la caída de la entrada. Su nombre procede por ser muy peligrosa y había que estar siempre alerta ante cualquier accidente imprevisto, conservándose galerías de poca profundidad y alguna conserva la entibación de la madera original. Es una de las más antiguas y se extraía con vagonetas y después con capazos hasta la tolva situada justo encima de la salida del túnel.

      La mina Pobreza se situaba justo tras la cuesta de enfrente y podemos reconocer la caseta a la derecha de las oficinas, a la izquierda el taller, plano inclinado a la montaña... Abajo existiría una pequeña vía con vagonetas hasta la vía férrea. Podemos reconocer pequeñas semientradas a cuevas de acceso al interior.

      Continuaremos el camino por el hueco dejado por la antigua vía férrea que bajaba el mineral hasta la tolva de Tres Amigos.

    • CARGADERO Y TOLVA DE  EMBUDO DE TRES AMIGOS

    • Cargadero de hierro de Tres Amigos © Fotografía: Paco BonillaCargadero de hierro de Tres Amigos © Fotografía: Paco Bonilla

    • Interior del túnel del cargadero © Fotografía: Paco BonillaInterior del túnel del cargadero © Fotografía: Paco Bonilla

      Llegamos al final de esta ruta senderista y punto de partida del ferrocarril de Bédar a Garrucha, comenzado a construir en 1895 por el industrial vasco Víctor Chavarri, ya que el anterior cable aéreo instalado desde el complejo San Manuel era insuficiente para la ingente cantidad de mineral de hierro extraído. Aquí confluían dos pequeños ramales mineros, procedentes de Santa Catalina, por donde hemos llegado, y el de la Mulata.

      El nombre procede de una de las minas más antiguas e importantes, la Unión de Tres Amigos. La tolva, la más grande conocida y situada encima del túnel del ferrocarril, es formada por un cono invertido adaptado a la pendiente del terreno, con un diámetro máximo de unos 28 m y una única compuerta inferior de 1 m de ancho y 1,6 m de alto, que permitía cargar rápidamente los vagones que circulaban por el túnel inferior de 37,8 de longitud, 5 de ancho y 4 de alto.

    • EL PINAR DE BÉDAR

    • Hoy gran parte del complejo minero ha desaparecido bajo una urbanización de lujo de duplex y apartamentos levantados junto a unos antiguos lavaderos hoy desaparecidos. Precisamente al llegar a la rotonda previa a la urbanización tomaremos a la izquierda una pequeña cuesta de unos 100 m de longitud y estamos ante los restos de la Fundición Carmen de mineral de plomo, que estuvo funcionando de 1845 a 1880.

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      Ruinas de la fundición de plomo Carmen en El Pinar de Bédar © Fotografía: Paco BonillaRuinas de la fundición de plomo Carmen en El Pinar de Bédar © Fotografía: Paco Bonilla

      Podemos reconocer los restos de la fundición y la chimenea superior para salida de los humos altamente contaminantes, pero destacan en la base tres covachas o casas cueva para mineros, producto de la reutilización de los antiguos hornos de fundición abandonados. Arriba podemos reconocer  los restos de antiguos pozos además de antiguos talleres y fraguas.

       

    • TERRAPLEN DE ACCESO AL ANTIGUO EMBARCADERO DEL FERROCARRIL BÉDAR-GARRUCHA

      El cargadero de Tres amigos era el punto de partida del ferrocarril Bédar-Garrucha hasta el cargadero de Garrucha (realmente en el término municipal de Mojácar), construido por Victor Chavarrí y Sanz, ingeniero bilbaíno miembro de una poderosa familia que adquiere en 1894 las minas de hierro en Bédar al hilo del “boom” minero y funda la sociedad “Chavarri, Lecoq y Cía”.

      La vía férrea imprescindible para comunicar el interior con el cargadero en una longitud de 17,5 kms. entró en servicio el 1 de Enero de 1897, pero no pudo concluir con el habitual embarcadero por la poca profundidad de las aguas en el lugar y se concluyó con un peculiar modelo de puente-depósito y el anticuado recurso de las barcazas.

      Terraplén de acceso del antiguo embarcadero del ferrocarril Bédar-Garrucha © Fotografía: Alfonso RuizTerraplén de acceso del antiguo embarcadero del ferrocarril Bédar-Garrucha © Fotografía: Alfonso Ruiz

      La crisis de los años veinte de la minería española del hierro afectará a la Sierra de Bédar, paralizándose el ferrocarril en 1923. En 1942 se levantó la vía, lo que permitió, según testimonios orales, un beneficio de 1 millón de ptas., mientras que el resto del material móvil era puesto a la venta.

      Apenas quedan restos de la estación terminal de Garrucha, donde se emplaza el cargadero, los depósitos de mineral y varios edificios (gerencia, depósito de locomotoras, talleres y un almacén agrícola para la finca de Chavarri). El cargadero, único resto reconocible, junto a una rotonda en primera línea del mar, es un terraplén de obra que permitía descargar a ambos lados el mineral transportado por los vagones, y desde allí  las vagonetas conducían el mineral a unos pequeños muelles para embarcarlos en gabarras, que transportaban hasta los barcos, a un cierta distancia de la costa por el poco calado del fondo.

      La solución es radicalmente distinta al sistema de embarque de Cala de las Conchas por encontrarnos aquí con una costa rectilínea y llana. Nuestra minería necesitaba un alto grado de imaginación y adaptación a las circunstancias.

    • La línea costera de Villaricos hasta San Juan de los Terreros es una zona de calas y pequeñas playas de gran belleza, pero también constituye las estribaciones de Sierra Almagrera, con abundantes restos de la minería del plomo y del hierro. Chimeneas, hornos, fundiciones… se suceden a lo largo de la costa como testigos mudos de un brillante pasado ya agotado. Hemos escogido un par de espacios y restos mineros que nos han parecido especialmente significativos y accesibles.

    • La costa a Levante de Villaricos está salpicada de restos antiguas fundiciones © Fotografía: Paco BonillaLa costa a Levante de Villaricos está salpicada de restos antiguas fundiciones © Fotografía: Paco Bonilla

      A la vuelta aprovecharemos para pasar por el poblado de El Arteal, también llamado de Corea, uno de los últimos testimonios de la minería almeriense en plena autarquía franquista.

    • ANTIGUA FUNDICIÓN DE PLOMO DE FÁBRICA NUEVA

      Bajo la carretera se situaría la fundición de plomo, de la que quedan en pie las paredes de los hornos de fundición, que calentarían el mineral en bruto a una temperatura no muy alta de 300º.Batería de hornos de la fundición de plomo Fábrica Nueva, cerca de Villaricos © Fotografía: Paco BonillaBatería de hornos de la fundición de plomo Fábrica Nueva, cerca de Villaricos © Fotografía: Paco Bonilla

      Los humos contaminantes del proceso de fundición son los culpables de la enfermedad llamada cólico saturnino o emplomamiento, por lo que era necesario alejar la salida de los humos de la fundición. La solución era aprovechar estas galerías de condensación rodeando la montaña hasta la chimenea superior, visible en lo alto de la colina, para recoger periódicamente los óxidos de plomo incrustados en las paredes, y de ahí la altura aproximada de un hombre que presentan estas galerías. Las escombreras de hierro junto a la playa, con su inequívoco color rojo oscuro, casi negro, pertenecen a una etapa posterior.

      El plomo obtenido se exportaba en lingotes o barras de unos 50 ó 60 kilos, ya que existía una prohibición de exportar el mineral en bruto, y desde gabarras se llevaba a los barcos amarrados junto a la costa. Estas fundiciones e industrias de transformación del mineral de plomo en la costa está asociadas a las minas de la sierra, transportándose mediante carretas, pues el alto valor del mineral permitía este sistema artesanal.

      Esta fundición es un ejemplo de la primera “Edad del Plomo”, abarcando de 1838 (descubrimiento del filón Jaroso) hasta 1885 (hundimiento internacional de los precios del metal), aunque esta fundición estuvo funcionando hasta 1905. Las empresas suelen ser autóctonas, en este caso el dueño a finales del siglo XIX era Juan Figuera de Vargas y Coche (su testimonio más importante será el palacete de los Figuera, frente a la iglesia de la Encarnación de Cuevas del Almanzora), ingeniero de minas francés casado con Mª Magdalena Martínez Soler, descendiente de los Soler, familia de la alta burguesía cuevana enriquecida con el hallazgo de plata argentífera en 1838.

      Ruinas del arranque de la antigua batería de hornos de la fundición de plomo © Fotografía: Alfonso RuizRuinas del arranque de la antigua batería de hornos de la fundición de plomo © Fotografía: Alfonso Ruiz

      Galerías de condensación ascendiendo pro la pendiente de la montaña hasta la chimenea superior de la salida de humos. Fundición Fábrica Nueva. © Fotografía: Alfonso RuizGalerías de condensación ascendiendo pro la pendiente de la montaña hasta la chimenea superior de la salida de humos. Fundición Fábrica Nueva. © Fotografía: Alfonso Ruiz

    • Hacia la década de los ochenta se produce una crisis de superproducción con la entrada de otros países productores a más bajo precio. El hundimiento de los precios hizo totalmente ruinosas las explotaciones de Sierra Almagrera por los altos costos, de extracción, transportes o fundición o por carencia de una tecnología avanzada. Además la burguesía especulativa de la zona, acostumbrada al negocio fácil y rápido, no estaba dispuesta a arriesgar grandes inversiones en adecuar las instalaciones. Asimismo se había convertido en burguesía latifundista, al invertir los beneficios industriales en la adquisición de fincas rurales.


      EMBARCADERO DE CALA DE LAS CONCHAS Y CABLE AÉREO DEL BARRANCO DEL JAROSO

      Quizás el más impresionante resto de la minería del hierro en la zona esté en la llamada Cala de las Conchas, punto final de un ferrocarril que trasladaba el preciado mineral de hierro desde el barranco Jaroso.

      Precisamente la minería de sierra Almagrera comenzó en 1838 al descubrirse el filón en este barranco, un yacimiento superficial muy rico en plomo y plata, provocando una auténtica “fiebre de plata”, pues en 1840 había ya 1.700 agujeros, lo que provocará una atomización de las explotaciones con sistemas primitivos y poco rentables.

      Punto final del embarcadero de Cala de las Conchas, en estado de ruina por el abandono y los embates del mar © Fotografía: Alfonso RuizPunto final del embarcadero de Cala de las Conchas, en estado de ruina por el abandono y los embates del mar © Fotografía: Alfonso Ruiz

      En cambio la minería del hierro de fines del siglo estará mejor organizada por capitales foráneos que, ante el mayor volumen y menor valor por tonelada de los minerales férricos, deciden mecanizar el transporte y la producción. Precisamente este ferrocarril debía dar salida a las minas cercanas al pico Tenerife, el más alto de la sierra, y por ello la S.A. Argentifera de Almagrera, constituida en 1901 en Bilbao, decide iniciar las obras en 1908 con la perforación de un túnel de 320 m. para atravesar Sierra Almagrera y salir a la vertiente marítima con un ferrocarril arrastrado por una máquina de vapor.

      Desde ahí se descendía con un plano automotor (apreciable visualmente en la parte alta de la montaña) que concluía en un bucle, donde descargaban los vagones en un gran depósito - tolva. Otro en un nivel inferior con una abertura en forma de trampilla permitía cargar las vagonetas, que mediante raíles eran conducidas al embarcadero metálico, concluido tras diversas dificultades técnicas y por los temporales en 1912, quedando únicamente el arranque del embarcadero metálico y la pila de obra sobresaliendo del agua, que sostenía la vertedera del embarcadero metálico.

      Depósito tolva de hierro del antiguo embarcadero de Cala de las Conchas © Fotografía: Alfonso RuizDepósito tolva de hierro del antiguo embarcadero de Cala de las Conchas © Fotografía: Alfonso Ruiz

      Interior del depósito tolva de Cala de las Conchas, con los huecos de las trampillas para la carga inferior de las vagonetas Fotografía: © Alfonso RuizInterior del depósito tolva de Cala de las Conchas, con los huecos de las trampillas para la carga inferior de las vagonetas Fotografía: © Alfonso Ruiz

    • Los restos de los hornos de calcinación junto a la playa nos hablan de la necesidad de aumentar la pureza de los carbonatos y óxidos de hierro antes de su exportación. El 16 de Junio de 1912 atracará allí el primer barco para carga de minerales férricos.

      La realidad es que este ferrocarril tendría muy poca operatividad por su fecha tardía, cuando la coyuntura internacional del hierro era desfavorable, y porque en 1912 dejó de funcionar el desagüe de sierra Almagrera, con lo que las explotaciones mineras de la Cía. Argentífera quedarían inundadas. No olvidemos que esta labor de desagüe era básica pues el agua aparecía al alcanzarse los 25 m. bajo el nivel del mar y con los sistemas de bombeo se consiguió descender hasta 177 m. Pero las oscilaciones de los precios de los minerales y la morosidad de algunos propietarios obligaban en algunos momentos a que la empresa desaguadora paralizara las obras y se inundaran las minas.

      La crisis de la minería del hierro desde la Primera Guerra Mundial hasta su cierre hacia los treinta se producirá por agotamiento de las vetas más ricas, la aparición de nuevas zonas productoras más baratas, el proteccionismo del período de entreguerras o la disminución de la demanda al término del conflicto bélico. El resultado es que poco después el ferrocarril, el lavadero mecánico de minerales, los tres hornos de calcinación para los carbonatos de hierro y el embarcadero metálico, serán abandonados y caerán pasto de los chatarreros.

    • POBLADO DE EL ARTEAL (TAMBIÉN LLAMADO DE COREA)

    • Estos bloques de viviendas para mineros, perfectamente alineados y hoy abandonados, levantados en la rambla de El Arteal, constituyen hoy un pueblo fantasma, los testigos mudos del último intento de reflotar la minería en Sierra Almagrera en plena postguerra civil.

      Poblado de Corea o El Arteal, a los pies de Sierra Almagrera

      El Instituto Nacional de Industria, ante la falta de iniciativa privada y la necesidad de hierro en plena etapa de autarquía y aislamiento nacional, crea en 1945 MASA (Minas de Sierra Almagrera S.A.), que unifica la explotación de todas las antiguas concesiones de la sierra. El objetivo era reabrir el antiguo desagüe, para evitar la inundación de las minas al descender del nivel freático, la creación de una galería general subterránea para comunicar las distintas minas, el llamado Socavón Santa Bárbara, y un ferrocarril minero hasta la costa.

      Detalle del mismo poblado mineroDetalle del mismo poblado minero

      Este poblado se edifica como una barriada de viviendas sociales para los mineros durante los cincuenta, de ahí el nombre popular de poblado de Corea, y agrupa a 251 viviendas organizadas en 20 bloques y dispuestas en tres filas. Contaba además con economato, escuela, panadería, campo de fútbol, cine, dispensario con médico, edificio social…, mostrando el proteccionismo franquista para evitar cualquier tipo de conflictividad social. Al fondo, al pie de la montaña, podemos reconocer unas construcciones circulares; son las duchas para los mineros.

Galería

Cargadero de Tres Amigos en Bédar
Cargadero Tres Amigos © Paco Bonilla
Túnel del Servalico camino de las minas de Bédar © Paco Bonilla
Antigua trinchera del ferrocarril minas de Bédar © Paco Bonilla
Estado ruinoso de antiguas minas en Bédar © Paco Bonilla
Ruta senderista por las minas de Bédar © M Navarro
Restos de la fundición y chimenea de la fundición de plomo en el Pinar de Bédar © M Navarro
Restos de antiguas fundiciones cerca de Villaricos © Paco Bonilla
Batería de hornos fundición Fábrica Nueva cerca de Villaricos © Paco Bonilla
Depósito  y embarcadero en cala Las Conhas Villaricos © Paco Bonilla
Cala las Conchas y restos del embarcadero © M Navarro
Ruinas del Poblado Arteal en Villaricos © M Navarro
Poblado de Corea o El Arteal en Villaricos © M Navarro

 

 

Itinerarios Culturales